24 de febrero de 2013






Sí, soy una chica.
Empujo las puertas cuando está claramente indicado que debo estirarlas. 
Me río todavía más fuerte cuando trato de explicar porque me estoy riendo.
Entro en un habitación y me olvido de lo que iba a hacer.
Hago cálculos matemáticos con los dedos. 
Escondo el dolor de los que más me quiero. 
Digo que es una larga historia cuando en verdad no lo es.
Lloro mucho más de lo que en realidad te piensas.
Intento hacer cosas antes de que el pitido de microondas suene.
Te escucho incluso cuando tu no me escuchas.
Un abrazo siempre me ayudará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario