24 de febrero de 2013






Sí, soy una chica.
Empujo las puertas cuando está claramente indicado que debo estirarlas. 
Me río todavía más fuerte cuando trato de explicar porque me estoy riendo.
Entro en un habitación y me olvido de lo que iba a hacer.
Hago cálculos matemáticos con los dedos. 
Escondo el dolor de los que más me quiero. 
Digo que es una larga historia cuando en verdad no lo es.
Lloro mucho más de lo que en realidad te piensas.
Intento hacer cosas antes de que el pitido de microondas suene.
Te escucho incluso cuando tu no me escuchas.
Un abrazo siempre me ayudará.

16 de febrero de 2013







Miércoles, 13 de febrero 2013. Un día como otro cualquiera. Me levanto a las siete en punto de la mañana a ritmo de Into the fire, de Thirtheen senses. Biología a primera hora. No me desagrada pero podría estar mejor. Camino al instituto imagino una vida junto a mi ídolo o recuerdo las mejores escenas del capítulo que vi el día anterior de Pequeñas mentirosas. La mañana transcurre como otra cualquiera. Una clase tras otra, hasta que llega la hora del patio, esa hora de libertad para muchos estudiantes. Donde me junto con mis dos amigas, en una de la esquinas del diminuto patio para hablar de un tema trivial, como siempre.
Le respondía a la oji-verde de mi amiga sobre la camiseta que me pedía que le dejase cuando, alzo la vista y me encuentro con él. Tal cual como en mi sueño de hace una semana, solo que sin entradas y con un amigo de los dos. Intercambiamos palabras entre los cinco que se encuentran en escena, se nota que han venido por interés, pero no preguntamos. El desgraciado timbre suena, y cada uno se va a por diferente camino. 
Ahora geografía. Normalmente estaría atenta a esta asignatura por el extenso temario que entra pero no puedo. Soy incapaz. Trato de asimilar lo hace apenas diez minutos estaba pasando. La sonrisa de mi cara no puede desaparecer. Soy feliz, lo soy mucho. Pero tenía miedo. ¿Y si solo ha sido un día? ¿Y si esa llama que ya apagada se encontraba, que por la punta se encendió por un sueño y que conseguí más o menos calmar, se ha vuelto a encender por completo? Tengo miedo. Mucho. 





Y, cuando empezaba a ver la luz asomar, cuando creía que ese sentimiento había quedado guardado en algún sitio dentro de mi, un sueño provocó que esa llama volviera a quemar, dentro de mí. Le vi. Venía hacia mí, con su peculiar ando, se aproximaba cada segundo más y más y, yo nerviosa cada vez más y más, como de costumbre. De pronto, se encontraba plantado delante mío, ofreciéndome entradas para un concierto de uno grupo sin nombre conocido. Yo aceptaba y el sonreía. Esa sonrisa con la que tantas veces he imaginado. De golpe, todo se vuelve oscuro y, mi despertador empezó a sonar, diciéndome que me tenía que levantar, si no llegaría tarde a clases.