16 de febrero de 2013






Y, cuando empezaba a ver la luz asomar, cuando creía que ese sentimiento había quedado guardado en algún sitio dentro de mi, un sueño provocó que esa llama volviera a quemar, dentro de mí. Le vi. Venía hacia mí, con su peculiar ando, se aproximaba cada segundo más y más y, yo nerviosa cada vez más y más, como de costumbre. De pronto, se encontraba plantado delante mío, ofreciéndome entradas para un concierto de uno grupo sin nombre conocido. Yo aceptaba y el sonreía. Esa sonrisa con la que tantas veces he imaginado. De golpe, todo se vuelve oscuro y, mi despertador empezó a sonar, diciéndome que me tenía que levantar, si no llegaría tarde a clases. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario